miércoles, 31 de diciembre de 2014

Mayoría de adolescentes que consume marihuana presenta problemas en familia y escuela, según investigación de Cedro.

DeEDUCACIONENRED.PE
Milton Rojas, consultor de Cedro, brinda alcances de investigación sobre consumo de drogas en adolescentes atendidos por dicha institución a través de su servicio "Lugar de Escucha": Más del 60% de adolescentes que consumen marihuana en un período menor a un año presentan problemas en su entorno familiar, de rendimiento académico, deserción escolar, entre otras consecuencias negativas, revela un reciente estudio de Cedro.

Milton Rojas, consultor del Centro de Información y Educación para la Prevención del Abuso de Drogas (Cedro) y autor de la investigación, señaló que alrededor del 60% de los consumidores de este tipo de droga ilegal lo hacen preferentemente los fines de semana (sábado y domingo).

La investigación "Evidencias sobre el impacto del consumo precoz y la potencia de la marihuana como factores de riesgo en adolescentes", comprendió a 991 menores de 17 años atendidos por el servicio "Lugar de Escucha" de Cedro entre los años 2010 y 2013.

La finalidad de este estudio fue establecer las principales características del consumo de marihuana en una población de adolescentes atendidos por Cedro, de los cuales el 87% son varones y el 13% mujeres.

Los resultados muestran que el 27% de los consumidores adolescentes de marihuana lo viene haciendo entre 1 y 2 años, mientras que alrededor del 10% lo hace entre 3 y 5 años.

Del mismo modo, una tercera parte de los casos atendidos evidencia un consumo "problemático" (diario e interdiario), donde mayoritariamente se presentan casos de dependencia.

"El 80% de los adolescentes que consumen marihuana no es consciente del daño que produce esta droga, sino hasta que presenta problemas de rendimiento académico relacionado a la concentración, atención y memoria, reprobación de cursos, deserción escolar, entre otros que llevan a sus padres a buscar ayuda profesional", manifestó el especialista.

En relación a la procedencia de los adolescentes consumidores atendidos por Cedro en Lima Metropolitana, la mayoría reside en los distritos de Santiago de Surco, San Juan de Lurigancho, Villa María del Triunfo, San Martín de Porres, Chorrillos, San Borja, La Victoria, Villa El Salvador y Ate.

"Esto muestra que el consumo de esta droga ilegal está presente en todos los niveles socioeconómicos y distritos, y se puede conseguir de muchas formas incluyendo internet, delivery, llamadas por celular y existen viviendas donde se han instalado hibernaderos donde se cultiva marihuana", puntualizó.

Añadió que las modalidades de consumo de marihuana no se limitan a fumarse un "porrito" o cigarrillo e inhalarse en "pipas", sino que incluso se encuentra presente en la gastronomía y pastelería, como insumo de queques, ensaladas y empanadas, entre otra gran variedad de presentaciones.

"El peligro de comer marihuana es mayor que fumarla, porque al pasar por el tracto digestivo se absorve más lento y, por lo tanto, permanece más tiempo en el organismo, provocando más daño en los diversos órganos", advirtió.

Entorno familiar

Rojas dio a conocer también que el 32% de los adolescentes atendidos por Cedro informaron que en su entorno familiar cercano existen antecedentes de abuso de consumo de alcohol, marihuana y otras drogas (fármacodependencia, anfetaminas, etc.).

En cuanto a la estructura familiar de los adolescentes consumidores de marihuana, la investigación da cuenta que no existen diferencias significativas entre la procedencia de hogares incompletos (29.58% de los casos) y completos (31.68%).

"Esto coincide con otras investigaciones en adolescentes multiproblemáticos, donde se observa que más que la estructura familiar, parece ser más relevante la calidad de los vínculos en cuanto a la explicación del abuso de drogas en este sector de la población", indicó Rojas.

El consultor de Cedro refirió también que alrededor del 13% de los adolescentes informaron que hay antecedentes de trastornos psicológicos o psiquiátricos en el entorno familiar inmediato (padres, madres, hermanos).

En tal sentido, anotó que los trastornos más comunes son la depresión, esquizofrenia, trastornos límites de la personalidad y psicosis.

Daños que provoca la marihuana

Rojas sostuvo que todas las investigaciones realizadas sobre la marihuana arrojan suficientes evidencias científicas de su nocividad en el organismo. Las más recurrentes son los daños a nivel cardiovascular, en los sistemas respiratorio e inmunológico, a nivel ocular, en el aparato endocrino (glándulas) y la conducta sexual (impotencia en varones e irregularidad en la menstruación en mujeres).

A mediano y largo plazo, el consumo de marihuana ocasiona deterioro cognitivo (memoria, concentración y atención), ansiedad y crisis de pánico, depresión y trastorno bipolar, psicosis y esquizofrenia.

Además, el consumo de marihuana multiplica en cuatro veces la probabilidad de sufrir un accidente de tránsito cuando se conduce un vehículo bajo los efectos de esta droga alucinógena. A ello se suma que genera efectos de somnolencia y sobre la conducta alimentaria.

"Al igual que el humo del tabaco, el de la marihuana contiene químicos cancerígenos y genera depósitos de alquitrán en los pulmones. Si se fuman cantidades iguales de tabaco y marihuana, esta última genera cuatro veces más alquitrán. Esto se debe a que los cigarrillos de marihuana no contienen filtro y sus inhalaciones son largas y profundas", remarcó.

"El humo de la marihuana irrita los pulmones y se puede experimentar los mismos problemas respiratorios que los fumadores de tabaco, incluyendo tos, bronquitis, asma y riesgo de infección en los pulmones", agregó.

La peligrosidad de la marihuana aumentó en las últimas décadas debido a la biotecnología que permitió mejorar la pureza de la planta cannabis y con ello se potenció la concentración de "Delta 9", alcaloide que genera los efectos nocivos en los consumidores, comentó.

Prevención

Para prevenir que los adolescentes caigan en el consumo de drogas, el consultor de Cedro recomendó a los padres de familia que fortalezcan sus vínculos afectivos con sus hijos, dediquen más tiempo a estar con ellos, dialoguen y los escuchen.

"La mejor prevención se da en el día a día. Míreles a los ojos cuando les escuchen, mantengan el contacto visual. Infórmense sobre cómo les fue en su día, qué pasó en la escuela y con sus amigos. Vayan a sus eventos deportivos, culturales, recreativos. Jueguen con ellos. Conozcan a sus amigos, entérense dónde están, pongan expectativas claras de comportamiento, pídanles su opinión", dijo.

"Muéstreles que les importan y, sobre todo, hablen con ellos sobre los peligros del uso y abuso de las sustancias ilegales. Cuando vean un comercial o película sobre drogas, aprovechen la ocasión para hablar del tema y compartan opiniones sobre lo que se vio y sus consecuencias en la vida de una persona", finalizó.
Fuente de Información:  EducacionenRed

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